Hoy me ha pasado en el FNAC una cosa curiosa. En la feria del libro de Frankfurt, en Octubre pasado, ví que Taschen iba a sacar un libro que me interesaba bastante: Guidelines for online success . Pensé: cuando vuelva a Barcelona ya me lo compraré allí. Y de hecho, en una de mis habituales visitas en busca de libros allí estaba. Sin embargo, en ese momento tenía mucha prisa, y pensé: “Bueno, ya me lo compro la semana que viene, es Taschen así que no se va a agotar y estará muy localizable en cualquier lugar”.
Desde entonces no he vuelto a ver el libro en ningún sitio. He insistido varias veces en FNAC, donde suelen tener las novedades de esta editorial. Y nunca tenían. Sí, lo sé, seguro que si lo pido online a Amazon, o incluso a la propia Taschen, me podría hacer con él. Pero soy un poco cabezón, forma parte del encanto, y seguía insistiendo en la búsqueda en persona del libro. No entendía como había desaparecido, y cómo no encontraba, en muchos casos, ni la referencia.
Hoy finalmente lo he comprado. Y además, gracias a una excelente dependienta de FNAC, he entendido por qué no lo encontraba. Me ha contado que el libro, cuando llegó, lo pusieron en la sección de Arte. Pero que a los pocos días, lo recolocaron en la sección de informática. Al muy poco tiempo también, consideraron que no era correcto tampoco, y lo trasladaron a la sección de Márketing y Finanzas. Además, entre medias, les había llegado la versión en castellano, que cambiaba totalmente el nombre, y dejaban de tener la versión en inglés. Finalmente lo hemos buscado en Finanzas, pero resulta que había vuelto a la sección de “Informática”.
Cuando le he comentado que era difícil categorizar los libros de internet, me ha dado toda la razón, y me ha dicho: “De hecho, voy a coger este y lo voy a volver a llevar a la zona de arte…”
La pregunta es… ¿cuántas veces nos pasa esto mismo buscando referencias, páginas y servicios en internet?